Nacimos en 2018 como un pequeño estudio de diseño con la intención de ofrecer identidades visuales frescas para startups tecnológicas. El primer encargo fue el branding de una app de productividad: definimos paleta, tipografía y tono de comunicación. Ese proyecto nos enseñó que la coherencia visual es la base de cualquier marca sólida.
En 2021 dimos el salto a proyectos de interfaz y experiencia de usuario. Colaboramos con una plataforma educativa para rediseñar su panel de estudiantes, logrando reducir los tiempos de navegación en un 30%. Ese año también lanzamos nuestro primer blog sobre tendencias de diseño, que hoy suma más de 15.000 lectores mensuales. La apuesta por el contenido útil y cercano nos consolidó como referentes en el sector creativo.